miércoles, 24 de julio de 2019

CUBA STONE



  




Joselo Rangel
Javier Sinay
Jeremías Gamboa
Tusquets Editores México
2016
Ciudad de México





Por Javier Hernández “El Abuelo”
Twitter @abuelo_1176

The Rolling Stones son la banda de rock más importante del mundo y no pierden la oportunidad de pasar a la historia haciendo conciertos memorables.
En esta ocasión le tocó el turno a Cuba.

El 25 de marzo del 2016, Viernes Santo, se presentaron en la isla por primera vez ofreciendo un concierto gratuito pocos días después de que el presidente Barak Obama hiciera presencia en el país caribeño, convirtiéndose en el primer presidente estadounidense en visitar Cuba tras ochenta y ocho años.

El periodista argentino Javier Sinay, el guitarrista mexicano Joselo (miembro de Café Tacvba) y el periodista y escritor peruano Jeremías Gamboa asistieron al magno evento para hacer una crónica del concierto, cada uno desde su perspectiva personal del entorno y de sus vivencias personales en relación con la isla y con sus “satánicas majestades”.

Javier Sinay tomó como personaje principal a Rocky Saldaña joven de 22 años que fue el primero en llegar a formarse cinco días antes del concierto, y a quien la policía no le permitió hacerlo sino hasta los minutos finales del jueves 24. Sinay le dio seguimiento hasta el día después del espectáculo, acampándolo a su casa y a los ensayos de su banda, ya que es un músico aspirante a la licenciatura en música del Instituto de Arte. En el transcurso, Rocky le contó que es nieto de uno de los compañeros del “Che” Guevara durante sus operaciones en Congo y Bolivia. Sobre la isla, Sinay escribió: Cuba no es un país rockero, pero si es un país musical. Muy musical. Tanto como para poner una orquesta de mambo a tocar en vivo a las doce del mediodía, todos los días en El Floridita, el restaurante donde Ernest Hemingway tomaba su daiquiri favorito.

Joselo Rangel se centró en rememorar sus viajes a la isla con Café Tacvba y en lo tortuoso que llego a ser esta nueva aventura, ya que no estaba acreditado ni contó con pase VIP. Le tocó estar en la otra cara de la moneda, preguntándose reiteradamente si todo eso valdría la pena. “Son los Stones”, se respondía cada vez, y eso bastaba para convencerse de que, en efecto, lo valía. Rangel platicó que no vio cubanos durante un buen rato en las inmediaciones de la Ciudad Deportiva, donde tuvo lugar el concierto; muchos extranjeros de diferentes nacionalidades, pero los cubanos llegaron ya muy tarde al lugar. Contó que unas turistas mexicanas lo reconocieron y le pidieron tomarse una foto con él, después de un rato, se le acercó uno de los pocos cubanos que estaban ahí y le pidió tímidamente lo mismo. Él no se negó, pero le preguntó “¿Sabes quién soy?” A lo que el nativo contestó que sí, “Bueno, la verdad no, pero ellas, las mexicanas que se acercaron antes, me dijeron que formas parte de un grupo que es como los Rolling Stones, pero de Latinoamérica”. “Me reí. ¿Qué más podía hacer?” Y escribió al respecto: Me quede dándole la vuelta a su comentario. ¿Me gustaría ser un Rolling Stone pero de Latinoamérica? ¡Claro! ¿A quién no? Pero esta persona lo decía como si ya lo fuéramos. Y yo estaba ahí, en medio de la gente, lejos del escenario, sin un gafete VIP. Eso significaba que ¡yo no era un Rolling Stone de Latinoamérica! Si lo fuera estaría con una copa de champaña en la mano. Brindando con Mick y Keith en el backstage, calando la colección de guitarras de Ron Wood.

Jeremías Gamboa se expresó acerca de las similitudes entre su país, Perú, y Cuba, ya que, hasta entonces, la banda inglesa nunca había tocado en un concierto masivo en ninguno de estos países, y relata: He hablado con mucha gente y creo que nada va a sustituir esto, dijo esa noche al público. El último día de nuestras vidas, cuando nos vayan a enterrar, estoy seguro que la última imagen que nos va a quedar, la última que veremos, será la de Mick Jagger cantando con los Rolling Stones en esta tierra.

Este libro resalta la importancia del ambiente en torno a los acontecimientos dentro de la crónica, ya que, los escritores no sólo se centraron en el concierto, que fue muy importante, sino en los detalles que casi nadie ve y son los que aderezan la lectura.


martes, 16 de julio de 2019

LA AUTORIDAD ME ODIA Y EL PÚBLICO ME ACLAMA














Por Javier Hernández “El Abuelo”
Twitter @abuelo_1176

No es lo mismo Germán Valdez que “Tin Tan”, Gaspar Henaine que “Capulina”, Roberto Gómez Bolaños que “Chespirito”, y no es lo mismo Julián Lede que “Silverio”, cuyo personaje rebasó, por mucho, al músico y productor nacido en Chilpancingo, Guerrero; algo que no lo incomoda; por el contrario, lo alienta para seguir haciéndolo cada vez más controversial.

El personaje nace en el momento en que la industria de la música se estaba volviendo más aburrida y el rock convirtiéndose en una cosa cursi, lenta, sin alma ni corazón. Mezcla características de personalidades como Iggy Pop, Hulk Hogan y el Perro Aguayo (Q.E.P.D.), y en cada presentación se vuelve provocador y brabucón; mientras más insulta a la gente, más brincan y le mientan la madre, una interacción que muy pocos artistas logran con su público, pero que “Silverio” logra a la perfección.

Sus elementos musicales son muy variados: desde la electrónica y el industrial hasta el reggaetón; sin embargo, es lo que menos importa en sus conciertos; no busca cambiar la vida de nadie ni filosofar o profundizar, sino cumplir su objetivo: que sus seguidores se diviertan; brincando, gritando y blasfemando.

En sus shows acostumbra llegar en traje de lentejuela y conforme pasa el tiempo se va despojando de sus prendas, hasta quedar en tanga; conforme avanza la fiesta, la interacción con la gente se vuelve bastante grotesca, ya que los insulta, les escupe y les grita; es como ir a la luchas, que se convirtieron en la válvula de escape de lo que en su momento fueron el rock y el punk. Julián lo entendió perfectamente y lo hace de maravilla. Seguro que si asistes a uno de sus espectáculos y estás hasta adelante grabando con el celular, “Silverio” lo va a tomar, se lo va a pasar por los huevos –literal– y te lo va a regresar sano y salvo. El que se lleva se aguanta.

La parte más conservadora del rock –que ya se volvieron miembros honorarios de la liga de la decencia– se escandaliza ante las acciones de “Silverio”: “ese güey ni músico es, hace pura mierda”, “cómo es posible que toque en tanga”, “sus fans son unos ignorantes que pagan porque los insulten”; ya sólo les falta decir: “¿Alguien, por favor, quiere pensar en los niños?”. Entre más se quejan de “Silverio”, él gana más seguidores.


Los de “Su Majestad Imperial”, como se hace llamar, son espectáculos imperdibles, a los que hay que asistir al menos una vez en la vida, aunque sea por puro morbo.



CONOCIENDO MÁS A MIRÓ










Por Omar Perdomo




OP: Muchachos, todos sus seguidores disfrutamos de verlos tocar en el escenario, es lo que más nos gusta, pero también queremos conocerlos un poquito más. Así que, cuéntennos, qué es lo que hacen cuando no están haciendo música… simplemente si tienen algún otro proyecto, o en su tiempo libre ¿qué les late hacer?
Cuceb: Creo que nuestra vida entera sí se basa un poco en la música, por ejemplo, Alicia es tatuadora.
Alicia: A mí me gusta mucho ilustrar y también tatuo, y ya… me gusta hacer ejercicio.
Cuceb: Bueno, yo en mi caso, últimamente he hecho un par de cosas que no había hecho nunca, que es una canción para un cortometraje, una banda se me acercó para producirla; entonces también ahí estoy haciendo mis pininos de productor, produciendo unas rolas. Me encanta cocinar, he estado haciendo un chingo de ejercicio aunque no se me nota, la condición está recia y… pues, buscar toquines y todo ese pedo, a veces es un trabajo de medio tiempo también. Y pues tratando de componer más, nos juntamos para componer o para hacer ideas, tener un rato en la tarde o en la mañana para agarrar la lira y procurar tener un momento en el día, a huevo, de obligarte a ponerte con la guitarra, a veces sale, a veces no pero pues estar un rato tocando; practicando la guitarra... un chingo de cosas.
Damián: Pues yo soy papá, entonces dedico bastante de mi tiempo a estar al pendiente de mi hijo, produzco también. En ese proceso de componer creo que usamos mucho el tiempo porque es un momento en el que no tienes que estar como haciéndolo para saber en qué momento llega… y así salen las rolas. Doy clases, voy a hacer ejercicio; en realidad una vida muy de viejitos.
Cuceb: En mi caso, sobre todo hay que obligarse un poco porque a veces somos bien huevones, entonces si no te buscas un momento y te lo haces de verdad como un trabajo de medio tiempo, te pueden pasar los días sin agarrar la guitarra y  no hacer nada. Entonces es como agarrarle una disciplina. Estaba pensando que los 3 a pesar de que nos quejamos de un chingo de cosas, tenemos una vida bien privilegiada… pero bueno, que Alicia les diga más de ese mensaje de amor.
Alicia: Pues, yo no tengo hijos… pero sí me considero afortunada porque, aunque hay personas favoritas de Dios, como Luis Miguel…
Cuceb: Fíjate, yo creo que eso es una, el otro día justo estaba pensando en eso de los favoritos de Dios, ¿sabes qué?, creo que hay que chingarle para ser de los favoritos de Dios…
Alicia: Sí, pero hay gente que nace así.
Damián: Algunos ya están en el club VIP.
Alicia: Yo me considero que tengo una vida… yo me estreso porque así es mi personalidad pero sí ando relajada, tengo mucha diversión, un círculo muy bonito de amistad, en el amor todo bien, o sea, me siento feliz. Con muchos proyectos, estamos creciendo… todo, o sea, yo soy otra persona, madurando siempre.
Cuceb: Creo que los 3 estamos en una etapa bien chida de libertad, más tranquila… Yo me siento en la mejor etapa de mi pinche vida, la neta.
OP: Retomando un poco lo de los favoritos de Dios, si ustedes pudieran ser otra persona, ¿qué persona serían?
Cuceb: Paul McCartney… no, creo que más bien si pudiera ser otra persona… no sé, me gustaría ser Billy Joel o David Bowie. Ya sé, quisiera ser William Blake, ahorita, hoy.
Alicia: Yo sería mi abuelo, para que no perdieran tantos negocios, me gustaría haber nacido en esa etapa en el norte del país, lleno de oportunidades y… no sé, se me hace como muy chido, sin tanta gente y sin tantas construcciones; me hubiera gustado ser de allá.
Damián: A mí también me hubiera gustado ser Paul McCartney o Slash.
OP: Para qué cosa podrían decir que son muy malos, ¿qué son muy malos haciendo?
Cuceb: Uta madre, de duele en el alma decir esto, pero creo que soy bien malo para bailar, pero me encantaría bailar salsa.
Alicia: Yo soy bien mala rimando, yo quisiera ser rapera, hablo y me trabo, no sé hablar; pero sí bailo.
Cuceb: Tú eres muy mala sabes en qué, caminando, siempre te caes.
Damián: Yo igual, para bailar soy el peor del mundo.
OP: ¿Qué influencias no musicales podemos encontrar en la música de Miró?
Damián: Yo creo que básicamente, hablando por mí, lo que más me ha influenciado es la vida que he llevado, las personas que me rodean, las cosas que he hecho, malas y buenas. Y con lo artístico, creo que la pintura me gusta mucho, el cine también, creo que me han dado mucho, pero sobre todo ha sido más como el estilo de vida que yo he tenido.
Alicia: Pues yo creo que igual, las personas que me han rodeado, ídolos míos. Seguramente en cada uno se refleja algo en el instrumento. Yo hice mucho del arte, ahí se ven mis ídolos artísticos. Como que siento que es como muy épico, me gusta mucho las cosas fantasiosas, El Señor de los Anillos, Matrix, Miyazaki; creo que eso se refleja en el segundo disco e incluso en el orden de las canciones.
Cuceb: Influencias no musicales sí tengo varias, pero creo que de artistas que son músicos, o sea, por ejemplo lo que decía Damián; la vida de varias personas. La vida que lleva Sting, por ejemplo, aparte de su música como que se me hace algo súper chingón, hace vinos y se la pasa chido y es tranquilo, hace yoga, hace ejercicio, cosas así; es una influencia no musical que es un poco trampa porque  es un músico pero… Y pues, un chingo de escritores, hubo un tiempo que me gustó mucho Jodorowsky, también me ha influenciado muchísimo últimamente Rosario Castellanos, una escritora que es mexicana y que murió hace ya bastante tiempo, pero esa maestra me ha influenciado cabrón en lo que escribe. También escritores como William Blake o gente así me ha inspirado muchísimo porque me llaman mucho la atención sus vidas, muy cabrón. Me gusta sabes qué, aunque suene súper frívolo o banal, me gusta por ejemplo, muchísimo la vida que lleva Johnny Deep, no sé, me llama mucho la atención.
OP: Mencionen un héroe en la vida real y un héroe en la ficción
Alicia: En la vida real, héroe, Elon Musk, lo amo, es un súper héroe ídolo mundial. Y en la ficción, pues es que no es héroe, es como superhéroe, el Doctor Manhattan; es muy individualista y tal vez no ve mucho por el mundo pero se me hace el mejor personaje.
Damián: De ficción podría decir que Batman es alguien que me gusta mucho su… oscuridad. Y en la vida real, la neta, no sé… me gustaría decir que mi papá pero no fue mi héroe; no sabría decir… en la vida real no existen los héroes, que difícil, no tengo una respuesta clara.
Cuceb: Uno de mis primeros héroes, así de la vida real, fue Chris Cornell, cabrón… así cuando lo vi, dije “no mames, yo quiero ser como él”… y pues ya se murió, entonces ya no quiero ser tanto como él. Otro de mis héroes es  Eddie Vedder; Baudelaire también, es un escritor francés, siento que me salvó de un coma de composición muy cabrón. Y de la ficción yo creo que uno de mis héroes, podría decir varios tal vez y no me voy a acordar, y luego me voy a acordar y me va a dar coraje, pero podría decir… pues Atreyu.
OP: Si hubiera otra versión de ustedes, ¿qué les gustaría que estuviera haciendo?, un “yo” de ustedes paralelo que no fuera músico, ¿qué creen… o qué les hubiera gustado que anduviera haciendo?
Cuceb: Yo sería bailarín de ballet, al chile. O… no digo actor porque todavía tengo la esperanza de aprender a hacerlo.
Alicia: Pues es que yo también todavía tengo esperanzas para varias cosas, pero sería como escultora, pintora; así como artes plásticas; sí, yo creo que sería eso.
Damián: Yo sería yo creo que cheff o pintor, que me gustaría serlo de tiempo completo también. Me gustaría mucho cortar el pelo, en serio sí, desde morrito me llamó mucho la atención como ese pedo, algo así.
Cuceb: Me gustaría regresarme a la pregunta anterior y aunque suene bien cursi, al chile, Don Alex, mi papá sí es mi héroe, también de la vida real.

jueves, 4 de julio de 2019

LOS DANIELS LLEGAN A TOLUCA “CON LOS PIES EN LA TIERRA”









Por Patricia Huerta Fuentes




Doce años han pasado desde que la banda mexicana Los Daniels dieron a conocer “Te puedes matar”, primer canción desprendida del disco “Se renta cuarto para señoritas” editado bajo el sello Iguana Records. Ahora con una carrera consolidada y tras haber pisado los escenarios y festivales más importantes de México se bajan un rato de los conciertos masivos con la gira “Con los pies en la tierra” para subirse a foros más pequeños e independientes.
En la segunda fecha de esta gira que durará un mes llegan a la ciudad de Toluca el sábado 6 de julio al Foro Cultural Landó para dar un vasto concierto que incluye sus primeros materiales, versiones nuevas de “Universo paraíso” -su último material discográfico- y complacencias para su público.
 “Con esta gira echa totalmente por nosotros le damos seguimiento a no dejar de visitar lugares importantes de la república mexicana”, dijo en entrevista Poncho Díaz, bajista de Los Daniels.
Menciona que una de las grandes ventajas que les da presentarse en foros más pequeños como el Landó es la cercanía con su público y no tener que esperar el turno como lo hacen en los conciertos masivos.
“Universo paraíso” es su último disco editado en 2018 con el cual la banda regresó a la independencia y dejo atrás a una compañía trasnacional. ”Aprendimos mucho de estar con una compañía, nos enseñó cómo se maneja la escena musical en México, aprovechamos el auge que nos dio una disquera y también haber grabado una canción por ejemplo con Natalia Lafourcade, pero ya no había más que hacer ahí y era necesario saltar a la independencia”.
Respecto a las reversiones que realizaron de Universo Paraíso mencionó: “Tuvimos la oportunidad de grabar una sesión en vivo en los estudios del Tec Estado de México, ahí aprovechamos para reversionar tres temas de este disco. Los temas que escogimos fueron los que nos jalaron más a la música tradicional y mexicana”.
“Ya no sigas corazón” es el tema recién lanzado donde contaron con la participación de Vince de los Rebel Cats. El bajista menciona que seguirá la nueva versión de “Culpable”, una canción que sonará a tango donde contaron con la participación de Pablo, un artista que toca el bandolero. Para cerraran el ciclo de este disco la primer semana de agosto lanzarán “Buscando canciones”, track que originalmente fue grabado con Daniel Gutiérrez de la Gusana Ciega y que ahora cuenta con la participación de ocho invitados.
Los Daniels cerrarán su gira “Con los pies en la tierra” el 18 de agosto en el Plaza Condesa de la Ciudad de México, donde esperan contar con artistas invitados, para después iniciar a componer los temas de su próximo disco. “Ya tenemos un sonido muy peculiar que nos sale naturalmente, aunque en los disco pasados hemos mezclado distintas influencias. Ya somos una banda madura, energética y que nos gusta interactúa mucho con el público”, finalizó.

martes, 11 de junio de 2019

CONOCIENDO MÁS A DISIDENTE









Por Omar Perdomo







OP: Banda en un rato los vamos a ver tocar allá arriba y estoy seguro que de sus seguidores es la faceta que más les gusta, verlos en un escenario dándolo todo como siempre. Pero debe haber varios fans curiosos que quieran conocerlos un poco más; entonces… Cuéntennos qué es lo que hacen cuando no son Disidente. ¿En qué andan?… ya sea sí tienen algunos otros proyectos o simplemente en su tiempo libre, ¿qué les late hacer?
Gus: Pues la verdad es que a mí me relaja mucho caminar con mis perros… y, aparte me gusta también como organizar cosas, de eventos. También de repente grabo baterías para otros artistas, cosas así… por ahí va el cotorreo, tranquilón.
Alex: Yo… soy un don nadie. No pues, igual, todo el tiempo estoy escuchando música pero también hago otras cosas. Soy arquitecto, me gusta hacer arquitectura y hacer mis pinturitas que nomás veo yo, salirme a correr y pues… soy muy normal, creo; no hago nada más de lo evidente.
Pedro: Yo tampoco hago nada. Aparte de la banda diseño, portadas de discos, posters para bandas y demás… y una cosa alimenta, por lo general, a la otra, siempre estoy entre música y diseño y… escuchar música, ver películas… caminar, por el bosque.
Ugo: Creo que soy el único que no camina, nomás al Oxxo por chelas y ando en la cosa de grabar bandas que van como surgiendo. Pues, rock ‘n’ roll, tocar en el grupo y estar en el estudio grabando.
OP: Muchachos, si ustedes pudieran ser otra persona, ¿qué persona serían?
Gus: Yo sería, no sé. Pensé quien no sería, por ejemplo, Kevin Spacey… que está en un pedo ahorita. No sé, yo creo que admiro a grandes compositores, es un pedo muy trillado, pero se me vino a la mente John Lennon, no sé, porque pero componía bien cabrón; eso se me vino a la mente… pero está muerto, entonces no.
OP: ¿Hay algo para lo que se consideren muy malos… algo que no se les dé con facilidad?
Gus: Para el basquetbol, es de esos deportes que nunca, digo, no soy bueno en ninguno en realidad, pero a los demás medio les hago, pero el básquet nomás nunca se me dio.
Alex: Yo en la natación siempre tuve un problema con el nado de pecho, tengo una frustración, en dorso era bueno, mariposa me rifaba, pecho pésimo… siempre al final; y a la fecha sigo siendo pésimo para eso.
Pedro: Para cocinar, ahí sí no se arma.
Ugo: Sí, yo estoy igual, cocinar es lo que hago muy mal.
OP: ¿Tienen alguna experiencia en su pasado que los haya marcado para ahora estar en donde están… o sea, haciendo música?
Gus: Híjole, pues yo de más morro en realidad como que no me interesaba mucho la música, hasta que un día le dije a Ugo que me enseñara a tocar la batería, y creo que cuando empecé primero a tocar en bares y como a ganar un varo, empezó a tomar forma. Y de repente era como que todo lo dejaba a medias, entonces ya cuando me di cuenta que tocar la batería se mantenía… y luego hicimos algunos proyectos Ugo y yo juntos, y luego empezó Disidente, como que ya ahí dije “ah cabrón, pues ya tengo mucho tiempo haciendo esto y como que ya… ya me quedé aquí”.
Alex: Yo, el momento en el que dije “quiero tener una banda y rocanrolear”, fue cuando vi el video de Paradise City de Guns ‘n’ Roses, tenía como 10 años, acababa de salir el Appetite y vi el video y dije “ya, eso quiero… ya, no hay más”.
Pedro: Sí, más o menos igual pero con The Clash, con Should I Stay or Should I Go, de eso que te sale en la guitarra y dices “ah, esto está chido”… y ya, de grande quise seguir haciéndolo. Ya a la par, pues estudias una carrera y todo, para que te dejen seguir rockeando los papás. Pero siempre fue como “es que va a ser rock ‘n’ roll”.
Ugo: Sí, no recuerdo que video, pero también era como la época dorada de MTV, entonces ver esos videoclips era como “wey”, pues de todo lo que se podía hacer, a mí me latería estar ahí.
OP: Si pudieran decirle algo a su yo de hace 10 años, ¿qué le dirían?
Gus: Yo le diría “estudia otro instrumento”.
Alex: “¿Por qué quisiste hacer una banda de rock ‘n’ roll, cabrón?”
Pedro: Está difícil, no pues no le diría nada, es mejor no saber. Mejor que ni sepas lo que viene, está más chido.
Ugo: Yo le diría “di no a las drogas”.
OP: ¿Un héroe en la vida real y uno en la ficción?
Gus: Es que no sé, te digo la neta, yo soy como fanático de ver documentales de deportes, hay como algunos deportistas que sí digo “ah, qué vergas ese wey”, pero la neta ahorita me voy a acordar de alguno muy pitero. Lo podría dejar como en que, por ejemplo, hay un pitcher de Boston que pitcheó un juego con el tobillo sangrando, ese wey dije ”ah, es una verga”, de la vida real. Y de la ficción, no sé, no soy muy fan de los superhéroes y de esas cosas; podría ser, se me vino a la mente el personaje principal de la película de Pink Floyd de The Wall, no sé; fue como algo que se me vino a la mente.
Alex: Yo, héroe de la vida real, Bob Dylan y de ficción Batman.
Pedro: Héroe de la vida real yo creo que un científico, Tesla… Nikola Tesla. Y de ciencia ficción, se me olvida… ah, pues el personaje de Blade Runner, véanla.
Ugo: Yo en la vida real, creo que Billy Corgan sería como a quien más podría considerar un héroe. Y en la ficción Superman, desde el principio fue como el más vergas.

martes, 21 de mayo de 2019

CONOCIENDO MÁS A FLECHA AL AIRE











Por Omar Perdomo




OP: Para conocer otra faceta de ustedes además de la musical, cuéntennos, ¿qué hacen cuando no son Flecha Al Aire? Puede ser desde sus actividades en su tiempo libre o incluso algún otro proyecto que puedan tener por ahí…
Trippi: Bueno, yo me dedico mucho al medio del internet cuando no estoy haciendo esto. Muy detrás de cámaras me dedico a ventas y mucho a la producción audiovisual, me gusta un chingo y… eso hago cuando no estoy tocando.
Yayo: Yo como algunos ya han de saber, si son mexicanos, claro… soy Yayo Gutiérrez  de No Me Revientes y… vaya, es el personaje con el cual cargo, llevo 8 años ya casi en YouTube. Bueno, ya 8 años pero con el canal de NoMeRevientes, 7. Fuera de eso, me encargo de ser influencer técnicamente, sí… es un trabajo muy fácil; pero sí, prácticamente soy como “celebridad web”, en pocas palabras, para sonar modesto.
Tavo: Qué pedo, pues yo soy el Tavo. Aparte de este proyecto tengo otras 4 bandas, así como también seguro lo contará mi querido Jos. Me dedico 90% a la música, doy clases de guitarra, por si les interesa no cobro mucho, los jueves… y bueno, también me dedico un poco al interiorismo, rediseño y decoración… básicamente eso.
Jos: Hola, pues yo soy Jos, soy el inútil de la banda que las 24 horas del día está en la música. Digamos que es un rollo como de Batman, en las mañanas compongo y en las noches/tardes toco en bandas, incluyendo Flecha Al Aire, por supuesto, y… pues eso es todo; en verdad soy el inútil de la banda, sólo hago música.
OP: Si ustedes pudieran ser otra persona, aunque fuera por un día, ¿qué persona serían?
Yayo: Sí, yo sería Jason Momoa, porque pues mírenlo… o sea,  quiero lanzar hachas como él y beber Guinness como él.
Trippi: Probablemente sería un actor famoso de Hollywood como… estilo Ryan Gosling, por supuesto que sí, algo así probablemente; o algún científico famoso.
Tavo: Creo que yo elegiría algunos de mis guitarristas favoritos, por ejemplo, Guthrie Govan, podría ser, por un día.
Jos: No, yo si digo a un músico, neta me voy a dar un tiro, bueno, no sé… lo primero que se me ocurrió es un personaje animado, me gustaría ser BoJack Horseman; hay que bajar a los infiernos de vez en cuando.
OP: ¿Hay algo para lo que se consideren muy malos?
Yayo: Soy… tengo un poquito de talk, pero en cosas muy chiquitas, en cosas personales, ya en cosas como más administrativas y económicas sí soy pésimo… para eso; administrando mi dinero soy pésimo.
Trippi: Creo que soy muy… extremadamente mal cantante, en la banda soy el único que no tiene un micrófono en la boca, no podría cantar. Y soy malo con cuestiones de diseño gráfico y cosas así.
Tavo: Creo que yo soy pésimo para hablar en público, la neta, me cuesta mucho trabajo; me cohibo mucho. Y nunca fui bueno para patinar, jamás.
Jos: Yo no sé andar en bicicleta, soy pésimo para eso. También soy pésimo para los trabajos manuales, así como de carpintería o de plomería, de ese tipo… deshacer un nudo de una bolsa del súper es una pesadilla, es patético.
OP: Relaten un momento que haya influido en su vida como músicos…
Tavo: Yo estaba viendo un concierto de Jimi Hendrix en el Monterey Pop Festival, me lo enseñó mi papá y en ese momento, en cuanto ví al bato girar y  tocar súper chingón, y verlo súper drogado dije “yo quiero eso en la vida”.
Jos: La mía es un cliché asqueroso, que fue que cuando era niño tomaba clases de inglés con una vecina, y una vez esperando la clase escuché un piano que era de la mamá de mi maestra de inglés, una señora ya grande. Me cautivó el sonido del piano y metí al cuarto que era un cliché así de… las paredes con terciopelo rojo, el sillón, el busto de Beethoven, el cuadro tipo Bob Ross, y la señora tocando el piano y yo me quedé como 40 minutos viéndola hasta que se dio cuenta de que yo estaba ahí; ya regresé a mi casa y le dije a mi mamá “ya no quiero aprender inglés, quiero aprender piano”, y fue como… el puro sonido me invadió por completo y fue como “esto es carnal, esto es”.
Yayo: Yo, no recuerdo muy bien el momento como decisivo para mí, de empezar en la música, seguramente… soy una persona muy influenciable, entonces seguramente vi que amigos lo hacían y lo empecé a hacer. Pero yo creo que el momento en el cual sí puse los pies en la tierra, y dije “sabes qué, sí quiero dedicarme un poquito más a esto y quiero ya echarle más ganas”… no sé si Trippi estará de acuerdo conmigo, fue cuando nos fuimos de gira con los Beta y vimos la respuesta de la gente, para esto el proyecto era más como por diversión, nos invitaron para tocar con ellos porque sabían que jalábamos tantita gente, por internet, pero de ahí en fuera, igual fue un gran gesto y nos dio como muchísimo… nos abrió una puerta muy grande, a mí me hizo decidir que sí, o sea, que sí me gusta estar en los escenarios y me gusta estar tocando.
Trippi: Sí, pues en realidad la música siempre fue parte de mi educación, toda mi familia es muy musical, en especial mi papá sobre todo. Después de eso, saliendo de la prepa decidí estudiar una carrera enfocada completamente a lo musical, creo que ese fue el primer paso, luego de eso hice varias cosas de música, pero, en efecto, cuando nos fuimos de  gira en el Medusa Tour, ya con este proyecto, creo que le di muchísimo más importancia y le empecé a dedicar muchísimo más tiempo y ha salido bastante bien.
OP: ¿Qué influencias no musicales, hay dentro de la música de Flecha Al Aire?
Yayo: Bueno, ahorita el proyecto de Flecha está en una etapa todavía… gateando, ahorita las canciones que utilizamos para este EP, que son 5, las compuse yo y son canciones ya viejas, pero que nunca saqué, a comparación de música que se escuchaba de Los Yayers; que había canciones que ya había hecho hace mucho tiempo y… la gente ya las había escuchado; con excepción de algunas. Pero bueno, influencias fuera de eso… soy un wey muy imaginativo también, o sea, cuando compongo me gusta… no compongo mucho a base de cosas que me han sucedido, sino que es más poniéndome yo en situaciones y como me podría sentir bajo esa situación. Sí hay muchas referencias a cosas que me han pasado pero… no realmente, no es como  una historia literal de como me sucedió a mí, a veces yo termino como al que le rompieron el corazón, cuando realmente yo me pasé de pendejo, pero eso la canción no lo dice porque si no, no vende; entonces, es más o menos así.

APRENDE A AMAR EL PLÁSTICO






Carlos Velázquez
Editorial cal y arena.
2019
México D.F.




Nunca maduré pero fingí hacerlo bien.
“Canción de los rebeldes muertos”. Puerquerama.



Por Javier Hernández “El Abuelo”
Twitter @abuelo_1176

Carlos Velázquez (Torreón, 1978) presentó a principios de 2019 su tercer libro de crónica (el primero fue El karma de vivir al norte, 2013,  el segundo El pericazo sarniento, 2017). En esta ocasión no se concentró en un solo tema, sino en conjuntar el trabajo realizado a lo largo de años que lleva en diversos medios de comunicación. Aprende a amar el plástico es una selección de crónicas musicales, de viajes, visitas a table dance de renombre, y sobre la compra de estupefacientes.

Los textos fueron escritos entre 2011 y 2018, y están plagados con su estilo característico: siempre directo y sin escribir por encargo o para quedar bien con nadie; razón que le ha generado mucha credibilidad y ganarse a muchos seguidores, pero también muchas mentadas de madre, como cuando publicó “Darks de Boutique” –que viene incluida en el libro– en el semanario cultural “Frente” (abril de 2013), una crónica del concierto de The Cure en la Ciudad de México, y duró más de cuatro horas. Carlos escribe lo tortuoso que se volvió: Al segundo encore yo ya había proclamado: “si es verdad que Dios existe que venga y detenga esto”. Pero Ocesa no hizo nada por nosotros. Al tercer encore comprendí todo. Llegó a mí como una revelación. El puto Robert Smith estaba retrasando nuestra salida para que no alcanzáramos nada abierto y no encontráramos dónde cenar. Tiempo después, en su columna del mismo semanario, escribió que había recibido más recordatorios familiares que cuando se burlaba del América.

“Iggy Pop en Elei” cuenta su viaje a Los Angeles para ver la presentación del ícono del Punk, Iggy Pop, que se presentó en el Greek Theatre como parte de la gira de promoción del disco Post Pop Depression, y Charlie escribe: Iggy lleva algunos años coqueteando con la idea del retiro. En 2012 confesó al suplemento “No” del diario Página 12 que ya no era capaz de escribir buenas canciones. Porque se había convertido en un viejo decrépito. Pero todas las declaraciones de ese tipo y sus malos discos anteriores han sido eclipsados por el surgimiento de Post Pop Depression.

Libro recomendado para los aspirantes a cronistas. Velázquez ya está haciendo escuela; si bien, comenzó escribiendo cuentos, la crónica le sienta bien y le sale de manera natural. También puede favorecer la introducción de los jóvenes a la lectura pues está escrito con un lenguaje sencillo y actual, lo que hace fácil su conexión con las jóvenes generaciones.